martes, 24 de noviembre de 2009
domingo, 18 de octubre de 2009
Introducción a La Clave de conducción
¿Quienes son “mandos medios” en la organización?
¿Cuál es su función?
¿Qué competencias se requieren?
¿Qué hábitos son necesarios?
¿Cómo desarrollar el poder?
¿Cómo conducir?
¿Cómo controlar los resultados?
¿Existe tal cosa como un mando medio en nuestra vida cotidiana?
¿Este es un libro para mandos medios de una empresa? También.
Sin embargo estoy convencida de que:
Todos somos mandos medios.
Y como no separo la vida de trabajo de la vida cotidiana, esta escrito considerando al ser humano como una totalidad. Desde todos los puntos de vista que puede ser visto: este, sur, oeste, norte, arriba, abajo y en el medio. Si, en el justo medio de su vida.
En idioma cotidiano. Ok, en mi idioma cotidiano que es bastante simple y práctico.
Para gente de empresa y para gente común y corriente como doña Rosa cuando barre la vereda. A quién, dicho sea de paso, también le viene bien descubrir como conducir su vida. No creo que algo sea importante para decir si no puede ser dicho para todo el mundo. Y la verdad es que ya no tengo ganas de decir tonterías, aunque es probable que leas algunas acá mismo. Sobre gustos no hay nada escrito.
Todos tenemos el mismo agujero negro existencial que intentamos tapar de diversas maneras. Ocupaciones cotidianas, superocupaciones cotidianas, shopping, botox, tecnología de última generación, partidos de fútbol, televisión, spining o pilates, novelas históricas de suspenso o de vampiros, religiones de la nueva era, agenda full, trabajo…mucho trabajo, salidas…muchas salidas, country los fines de semana, Miami, New York, vacaciones en el exterior, facebook, youtube, twitter también, etc.,etc.,etc. Pero cuando levantás la alfombra la tierrita sigue escondida. ¿Sabés por qué? Porque te pasas la vida escondiendo debajo de la alfombra las cosas que no podés o no querés afrontar y te llenás de excusas y justificaciones de por qué te tropezás siempre con el mismo montoncito de tierra. Y, como te habrás dado cuenta a esta altura de la vida:
La alfombra no tapa el agujero negro.
Pero no desesperes. Con un poco de suerte, buena o mala, como quieras, la araña se mete en el agujero negro…y ahí empieza la diversión. El problema va a venir cuado la araña te pregunte:
¿Y vos... qué estás haciendo acá abajo?
Sí, ya sé... lo que podés. Todos hacemos lo que podemos. Sin embargo, podemos hacer algo más grande. Podemos hacerlo mejor. Podemos hacerlo juntos. Y este es el sentido de este libro: recordar que vinimos a hacer lo mejor (o a hacerlo mejor) que hay en nosotros para hacer encontrando y desarrollando formas prácticas de lograrlo. Sin dogmas. Sin adoctrinamientos. Sin culpas ni miedos. Sin chantaje ni manipulación. Sin tener que poner dinero. Pero con compromiso y responsabilidad. Con dedicación y esfuerzo. Mucho esfuerzo. Sólo los logros que se consiguen con el sudor de la frente y que se paren con dolor son los que nos pertenecen a nosotros mismos. Y sólo aquello que podemos darnos a nosotros mismos es lo que nos produce felicidad verdadera porque también podemos dárselo a otros desde el corazón. Lo cierto es, que cuando llegues al Cielo no van a preguntarte por qué no fuiste Bill Gates o Leonel Messi o Madonna, o por qué no fuiste la Madre Teresa o Ghandi. Simplemente van a preguntarte:
¿Fuiste la mejor versión de vos mismo/a que podías ser?
Por eso se me ocurrió adelantar un poquito el tiempo para que después no haya que lamentarse. Y te pregunto:
¿Sos esa versión?
Si estas leyendo estas líneas... todavía estás a tiempo de lograrlo. Siempre estás a tiempo de lograr algo mejor.
Todos lo estamos. Aún cuando creas que ya lo lograste… si todavía estás acá, podés hacerlo mejor. Puede que seas una persona pública y que muchos crean que sos “importante” pero eso no quiere decir que estás haciendo lo mejor que podés hacer. Y, como todo en la vida, sólo vos podés saberlo.
¿Estás dando lo mejor de vos?
Muchos libros que lees te suministran datos. Algunos libros te entregan información. Pocos te brindan conocimiento. Pero cuando se trata de la sabiduría sólo y solamente existe una forma de acceder a ella. No es algo que alguien pueda darte. Y en muchos casos obtenerla tiene un precio medido en términos de dolor o sufrimiento. Accedes a la sabiduría a través de una experiencia personal.
Este libro intenta acompañarte en un camino sin retorno hacia tu propia sabiduría.
Que lo disfrutes.
¿Cuál es su función?
¿Qué competencias se requieren?
¿Qué hábitos son necesarios?
¿Cómo desarrollar el poder?
¿Cómo conducir?
¿Cómo controlar los resultados?
¿Existe tal cosa como un mando medio en nuestra vida cotidiana?
¿Este es un libro para mandos medios de una empresa? También.
Sin embargo estoy convencida de que:
Todos somos mandos medios.
Y como no separo la vida de trabajo de la vida cotidiana, esta escrito considerando al ser humano como una totalidad. Desde todos los puntos de vista que puede ser visto: este, sur, oeste, norte, arriba, abajo y en el medio. Si, en el justo medio de su vida.
En idioma cotidiano. Ok, en mi idioma cotidiano que es bastante simple y práctico.
Para gente de empresa y para gente común y corriente como doña Rosa cuando barre la vereda. A quién, dicho sea de paso, también le viene bien descubrir como conducir su vida. No creo que algo sea importante para decir si no puede ser dicho para todo el mundo. Y la verdad es que ya no tengo ganas de decir tonterías, aunque es probable que leas algunas acá mismo. Sobre gustos no hay nada escrito.
Todos tenemos el mismo agujero negro existencial que intentamos tapar de diversas maneras. Ocupaciones cotidianas, superocupaciones cotidianas, shopping, botox, tecnología de última generación, partidos de fútbol, televisión, spining o pilates, novelas históricas de suspenso o de vampiros, religiones de la nueva era, agenda full, trabajo…mucho trabajo, salidas…muchas salidas, country los fines de semana, Miami, New York, vacaciones en el exterior, facebook, youtube, twitter también, etc.,etc.,etc. Pero cuando levantás la alfombra la tierrita sigue escondida. ¿Sabés por qué? Porque te pasas la vida escondiendo debajo de la alfombra las cosas que no podés o no querés afrontar y te llenás de excusas y justificaciones de por qué te tropezás siempre con el mismo montoncito de tierra. Y, como te habrás dado cuenta a esta altura de la vida:
La alfombra no tapa el agujero negro.
Pero no desesperes. Con un poco de suerte, buena o mala, como quieras, la araña se mete en el agujero negro…y ahí empieza la diversión. El problema va a venir cuado la araña te pregunte:
¿Y vos... qué estás haciendo acá abajo?
Sí, ya sé... lo que podés. Todos hacemos lo que podemos. Sin embargo, podemos hacer algo más grande. Podemos hacerlo mejor. Podemos hacerlo juntos. Y este es el sentido de este libro: recordar que vinimos a hacer lo mejor (o a hacerlo mejor) que hay en nosotros para hacer encontrando y desarrollando formas prácticas de lograrlo. Sin dogmas. Sin adoctrinamientos. Sin culpas ni miedos. Sin chantaje ni manipulación. Sin tener que poner dinero. Pero con compromiso y responsabilidad. Con dedicación y esfuerzo. Mucho esfuerzo. Sólo los logros que se consiguen con el sudor de la frente y que se paren con dolor son los que nos pertenecen a nosotros mismos. Y sólo aquello que podemos darnos a nosotros mismos es lo que nos produce felicidad verdadera porque también podemos dárselo a otros desde el corazón. Lo cierto es, que cuando llegues al Cielo no van a preguntarte por qué no fuiste Bill Gates o Leonel Messi o Madonna, o por qué no fuiste la Madre Teresa o Ghandi. Simplemente van a preguntarte:
¿Fuiste la mejor versión de vos mismo/a que podías ser?
Por eso se me ocurrió adelantar un poquito el tiempo para que después no haya que lamentarse. Y te pregunto:
¿Sos esa versión?
Si estas leyendo estas líneas... todavía estás a tiempo de lograrlo. Siempre estás a tiempo de lograr algo mejor.
Todos lo estamos. Aún cuando creas que ya lo lograste… si todavía estás acá, podés hacerlo mejor. Puede que seas una persona pública y que muchos crean que sos “importante” pero eso no quiere decir que estás haciendo lo mejor que podés hacer. Y, como todo en la vida, sólo vos podés saberlo.
¿Estás dando lo mejor de vos?
Muchos libros que lees te suministran datos. Algunos libros te entregan información. Pocos te brindan conocimiento. Pero cuando se trata de la sabiduría sólo y solamente existe una forma de acceder a ella. No es algo que alguien pueda darte. Y en muchos casos obtenerla tiene un precio medido en términos de dolor o sufrimiento. Accedes a la sabiduría a través de una experiencia personal.
Este libro intenta acompañarte en un camino sin retorno hacia tu propia sabiduría.
Que lo disfrutes.
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